El problema económico de la Unión Europea

mauricio meyer
Prof. Mauricio Meyer
El objetivo del presente artículo es ofrecer una visión simplificada de lo que ocurre en la Unión Europa, Zona Euro, desde un punto de vista puramente económico.
El problema que se crea cuando se adopta una moneda única, “Zona Euro” en una comunidad compuesta por diversos países como es la Unión Europea, es que trata de unificar países muy diferentes en cuanto a idiosincrasias, religiones, culturas, hábitos y filosofías de vida. Son países con diferentes costumbres y formas de concebir la “felicidad” y en consecuencia, de conceptualizar su operatividad en el trabajo diario.
Estas diferencias se pueden representar y ejemplificar mejor si se piensa en como actúan, viven y trabajan pueblos tan diferentes como alemanes y griegos.
Grecia, pueblo latino, con edad de jubilación temprana, donde un porcentaje importante de sus trabajadores son empleados públicos, con clima muy agradable, que invita a la conversación al aire libre contemplando su pasado en cada esquina; todo lo cual los hace muy felices.
Los alemanes, nórdicos, personas muy estructuradas, acostumbradas al duro trabajo, a cumplir con el deber, de costumbre sobrias con cultura luterana estricta, con clima muy frío que los vuelve súper activos.
Estas diferencias, y otras tantas más que es largo de analizar, como por ejemplo la tecnología utilizada en sus procesos productivos, hacen que al visualizar desde un punto de vista económico, por medio de un sencillo ejemplo basado en  la productividad de una hora trabajada por un griego genere, por ejemplo, E18  y se le pague, por el hecho de pertenecer a la UE algo como E10. Luego queda un margen de E8, margen que se debe utilizar para el pago de leyes sociales, las cuales también por pertenecer a la UE son de alto costo, quedando por tanto un beneficio por hora trabajada muy bajo y tal vez negativo.
En Alemania, la hora trabajada genera probablemente E30, se pagan E15, quedando un margen de E15 para pagar leyes sociales que deben ser similares y en consecuencia queda un margen de ahorro importante por hora trabajada.
Si ese ahorro, por hora se multiplica por más menos 1.600 horas anuales y por los millones de trabajadores en cada país y por los años que cada país lleva en la Zona Euro, se podrá visualizar los millones de Euros ahorrados en Alemania y los millones de Euros de déficit en Grecia.
Ahora bien, Grecia para seguir viviendo a nivel de la UE debe endeudarse puesto que las cifras no dan, en consecuencia, el Estado, emite bonos de deuda  los cuales han sido comprados por bancos alemanes y franceses, bancos que al día de hoy, están en muy malas condiciones financieras, pues esos bonos no tienen respaldo y no van a ser pagados.
La misma situación se replica con el resto de países como Italia España y Portugal que también son de productividad similar.
La moraleja que se deduce es que: Países con productividades bajas o relativamente bajas en comparación con el resto del conjunto, en este caso de la Zona Euro, no pueden tener una moneda de igual valor, o poder adquisitivo.
Esta moneda no va a estar sustentada por una productividad país, en otras palabras, la producción de cada hora trabajada por su mano de obra, es muy desigual.
En este momento, para tratar de igualar las diferencias entre lo que produce una hora y su costo, se opta por bajar estos últimos, fundamentalmente los costos sociales, en consecuencia, los salarios, la edades de jubilación, y la seguridad social, de tal forma de ajustar la productividad a sus costos  y obtener así un ahorro que pague las deudas contraídas. Obviamente, estos ajustes no son del agrado de la población, ocasionando las consecuentes protestas callejeras.
Experiencias similares se tienen en Chile, cuando se establece  una paridad por un año y medio, (81/82) con un valor del dólar a $ 39 y con productividades entre USA y Chile bastante desigual. Cuando se dejo flotar el peso, este a los pocos meses llego  a 10 veces este valor $400 por dólar.
En Argentina durante 11 años se mantuvo  la paridad del dólar con el nacional,  presidencia del Sr. Menen, obviamente con productividades muy dispare ente Argentina y USA. Qué ocurrió, Argentina para mantener la paridad, que nadie creía, se endeudó en 180mil millones de dólares y vendió muy buenas empresas nacionales, para  luego quebrar y al poco tiempo, establecer la prohibición de recuperar los depósitos en dólares, de los ahorrantes en los bancos (Corralito) con todas las consecuencias posteriores conocidas. El Nacional se devalúo en 3,5 veces.
Los pueblos de UE, (27 países) y los que pertenecen a la Zona Euro (17 países) sufren hoy las consecuencias de la miopía de los Economistas  que no supieron prever  que para tener una moneda única fuerte se necesita ser un país fuerte, vale decir productivo, o sea, gente que trabaje  ocho horas  diarias en forma efectiva y eficiente, con tecnologías del siglo XXI. No por nada el premio Nóbel, uno de los pocos que predijo la crisis del 2008, Paul Krugman dijo: “La productividad no es la única razón que conlleva al desarrollo, pero es la mas importante”
Ahora bien, como un muy buen ejemplo, baste observar que ocurre por ejemplo con países como Polonia que forman parte de la UE pero no en la “Zona Euro”. En otras palabras tienen las ventajas que otorgan las libertades económicas, bajos aranceles, manteniendo su propia moneda, el “zloty” que la devalúa frente al Euro y los hace competitivos para exportarle a la zona sus bienes y servicios, y Polonia, feliz, prospera.
Algo similar le ocurre a nuestro país, moneda que flota libremente, sube y baja, según el precio del cobre, la llegada de invasiones extranjeras en dólares, etc. y que tiene múltiples tratados de libre comercio con la mayor parte de las grandes economías, todo lo cual nos permite exportar, en forma competitiva, con bastante éxito nuestras materias primas y algunos productos manufacturados.
Mi pronóstico es que Grecia, sí o sí, vuelva a su moneda original, con una conversión a euro ajustada a su realidad, pues no soportará las condiciones que le imponen y seguir creciendo.
Mauricio Meyer de Goyeneche
Profesor Adjunto
Departamento de Economía Agraria
Facultad de Ciencias Agronómicas
Universidad de Chile
(extraído de p. web de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile)